“Aquí estás.”
“Me perdí buscando café”, mentí.
Forcé una sonrisa de novia en mi rostro.
"Siempre te pierdes."
Le devolví la sonrisa porque no sabía qué más hacer.
Todos mis instintos me decían que levantara ese colchón en cuanto tuviera otra oportunidad.
Pero mi instinto también me decía que si Ben notaba el más mínimo cambio en mí, jamás descubriría la verdad.
Unos minutos después, el Dr. Klein entró en la habitación con una tableta en la mano.
No sabía qué más hacer.
—¿Cómo está nuestro novio hoy? —preguntó afectuosamente.
—Casado —dijo Ben con una sonrisa.
“Me enteré. ¡Felicidades a ambos!”
Revisó el monitor que estaba junto a la cama, apenas le echó un vistazo antes de volverse hacia Ben.
“Todo sigue según lo previsto.”
Ben asintió levemente.